Guía de Jardinería

¿Cómo cuidar la Camelia? Artículo Publicado el 20.07.2018 por Flavia

La Camelia es una planta de origen asiático, ideal para un jardín frondoso y sombrío. Florece a finales del invierno y comienzos de la primavera y puede hacerlo en forma simple, semidoble y doble, en colores que van desde el rojo hasta el blanco, pasando por el rosa. Una de las especies más conocidas es la Camelia común, también llamada Camelia japónica, la cual desarrolla flores en una amplia variedad de estructuras.

Las semidobles son similares a las anémonas, mientras que las dobles tienen forma de peonía. Puedes encontrarla en todas las variedades de rosa, rojo y blanco, durante finales del invierno y principios de la primavera. Continúa leyendo para conocer sus cuidados y modo de propagación.

Cuidado de la Camelia

El mejor momento para plantar la Camelia es a principios de verano usando dos medidas de turba, cuatro medidas de tierra sin cal y una medida de arena gruesa. Pon una pequeña planta en una maceta de 25 cm de diámetro con 5 cm de material de drenaje en la base, este será útil para mantener una vara de apoyo en los primeros dos años. En los años siguientes, trasplanta a macetas más amplias, una vez que sus raíces hayan llenado la antigua; hasta llegar a una de 45 cm de diámetro.

Una vez que hayas llegado esa medida, retira la capa superior de compost cuando comience el verano y sustitúyela por una mezcla estiércol y tierra negra. Abona con fertilizante líquido regando al compost cada 3 semanas en verano.

Corta las ramas que crecen desordenadas después de realizar el trasplante o cuando empieces a abonarla en verano. A medida que las flores se marchitan, retíralas torciéndolas hacia ambos lados.

Protege la Camelia del frío con una lona a manera de pantalla, puesta en el lado desde dónde viene el viento; asegúrala con varillas. Si durante el invierno el compost se tornara demasiado húmedo, cúbrelo con una bolsa plástica, pero, recuerda regar nuevamente antes de que comiencen a abrirse los botones florales.

Modo de propagación

La forma más simple de propagar la Camelia es tomando brotes nuevos de la planta fines de verano o principios del otoño. Elige un brote flexible que crezca cerca del nivel de la tierra y abre una zanca con forma de V y a 8 cm de profundidad debajo del brote. Inclínalo hacia la zanja y una vez doblado del todo, repite la operación a la inversa.

Si no se mantienen en la posición, pon una varilla para hacer que se sostenga y afirma la tierra del tallo con y fíjalo con una varilla, de tal manera que, el extremo quede vertical. Luego de 18 meses aparecerán los nuevos brotes y el acodo podrá ser trasplantado lejos de la planta madre.

La única plaga que suele atacar a la Camelia es la cochinilla; limpia las hojas infectadas con un paño empapado en alcohol desnaturalizado.


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Escribir Comentario Comentarios (1)

  • Responder

    Mimí ha escrito el 24.07.2018 a las 01:07

    Tengo una planta de Camelia que me da flores pero quedan cerradas y no abren. En este momento tiene muchos pimpollos, y no sé si este año abrirán, la compré el año pasado. En el artículo dice que florece a finales del invierno, pero estamos en pleno invierno y tiene muchos pimpollos. ¿ qué me aconsejan ?

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