Guía de Jardinería

Árboles frutales: el albaricoquero Artículo Publicado el 16.09.2014 por Carolina

Originario de Asia y África, el albaricoquero es un árbol frutal propio de las zonas templadas. De tamaño medio (alcanza entre seis y ocho metros en edad adulta), el albaricoquero común se presenta como un árbol uniforme, de copa redondeada y ramas extendidas. Su madera es de color rojizo y no está muy valorada en la industria maderera. El albaricoquero requiere suelos ligeros, fértiles, drenados, profundos y con un clima benigno. Requiere humedad constante pero no hace falta regarlos con asiduidad pues el exceso de agua les puede perjudicar.

Albaricoquero 1

Aunque prefiere el calor al frío, podemos cultivar el albaricoquero en zonas frías siempre y cuando protejamos la planta manteniéndola a cubierto. En ocasiones, además, se suele emplear la técnica del abanico. Esta consiste en adosar el árbol, con las ramas laterales abiertas, a una pared o muro, eliminando las ramas centrales. Con esta práctica se pretende aprovechar el calor y la luz que arroja la pared al ser iluminada por el sol.

En cualquier caso, si vamos a plantar un albaricoquero en nuestro jardín nos conviene conocer antes qué especie nos viene mejor dependiendo del lugar en que nos encontremos. De hecho, existe media docena de variedades de albaricoque. Entre las más frecuentes se encuentran:

  • Albaricoquero de Manchuria: variedad de gran porte que puede alcanzar los veinte metros de altura y soporta los veinte grados bajo cero.
  • Albaricoquero de la Siberia: frutal de tamaño medio (unos cinco metros) que soporta los cincuenta grados bajo cero. Sus frutos son pequeños y no tienen mucho sabor.
  • Albaricoquero del Japón: esta variedad se caracteriza por sus hojas largas y puntiagudas y por una cosecha que se consume elaborada en forma de licores, confituras y sazonadores.
  • Albaricoquero del Tíbet: muy similar al de Manchuria, se originario del país que le da nombre.
  • Albaricoquero de Los Alpes o albaricoquero Briançon: este árbol se encuentra en zonas de pocas precipitaciones, alcanza los seis metros de altura y, a diferencia de sus compañeros, sus frutos no son dulces, sino picantes.

Albaricoquero 2
Albaricoquero 3

El albaricoquero común se reproduce, principalmente, por esquejes aunque también podemos obtenerlos por semillas o realizando injertos en ciruelos o manzanos. Su fruto es el albaricoque, una pieza redondeada y dulce, de hueso fuerte y piel aterciopelada. Los albaricoques se cosechan, por lo general, de mayo a julio, aunque estas fechas pueden modificarse dependiendo de la climatología. Las cosechas son limitadas y se deben realizar cuando los frutos están maduros. Se pueden consumir frescos o secos. En este último caso nos referiremos a ellos como orejones.

Deben plantarse en exterior una vez que hayan cumplido los dos años, pues antes podrían morir por el frío. Hay que dejar una separación de cinco metros entre ellos para que puedan crecer sin estorbarse mutuamente.


Aunque podemos podarlo, no es necesario hacerlo ya que su crecimiento es bastante uniforme.

Fotos: morguefile.com ; elvca.blogspot.com ; compostblog-chari.blogspot.com ; laopiniondemurcia.es


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