Guía de Jardinería

Guía para el cultivo de begonias según la ubicación en casa Artículo Publicado el 07.05.2018 por Libelula

Las begonias son plantas sumamente decorativas en todas sus formas, ya sea que se las cultive por las flores, las que pueden encontrarse en una increíble variedad de tonalidades entre el amarillo hasta el rojo oscuro (pero siempre con la exclusión de los azules y de las violetas), como por la gracia, la belleza y, a veces, la originalidad del follaje. Son todas, esencialmente, plantas de sombra, aunque la “flor de azúcar”, y las begonias tuberosas pueden soportar una pequeña cantidad de sol, especialmente en los climas más frescos y húmedos. Las primeras, por el contrario, fieles al nombre de Begonia semperflorens, florecen aun en invierno en los lugares donde la temperatura no es muy elevada, solo con algunas horas de sol. Se comportan como perennes y no como anuales. Por regla general todas las integrantes del género necesitan intensa luminosidad pero sin sol directo, ya que son plantas que crecen, originariamente, en el sotobosque de las selvas tropicales. Aquellas que proceden de selvas de hoja caduca, normalmente florecen en invierno puesto a que la ausencia de hojas en los árboles deja pasar el sol, que las alcanza después de una etapa de semidescanso debido a la falta de lluvias (pero siempre con una buena humedad atmosférica). Por lo tanto, a pesar de que existan especies e híbridos adecuados para cualquier ubicación, desde el invernáculo hasta el jardín, será preciso tener siempre presente que la necesidad esencial es una buena luminosidad, con exclusión de los rayos solares directos.


En interior

Muchísimas son las especies de este ecléctico género que pueden cultivarse en departamentos, siempre que se satisfaga el requisito de una buena luminosidad. En efecto, las especies que no necesitan excesiva luz son, comúnmente, las mismas que requieren una elevada humedad ambiental y que es difícil de obtener en una vivienda. Por lo que se refiere a la luz recordemos que todas las especies son originarias de la franja tropical o subtropical, y en consecuencia están adaptadas a días de extensión muy poco variable con respecto a la duración de la noche. Durante las largas noches de invierno, será por lo tanto de gran ayuda la luz artificial, que prolongue la duración de la natural. Las plantas se beneficiarán aunque sea con una lámpara común encendida después de la puesta del sol, pero muchas de ellas, prácticamente casi todas, pueden vivir placenteramente bajo las luces fluorescentes, y en algunos casos, como el de la Begonia “Cleopatra”, la pigmentación de las hojas se torna más intensa en ese caso.

Begonia cleopatra

En el jardín de invierno

Un jardín de invierno de vidrio, luminoso y poco calefaccionado, como se encuentra en muchas casas modernas, es el paraíso de un gran número de especies de begonias. Aquí se pueden dosificar los rayos solares y la humedad del aire, y no son pocas, por cierto, las especies y los híbridos a los que les resulta suficiente una temperatura de l0º C de noche y de entre l5º C y 20º C de día, según si éste es soleado o no. Particularmente recomendables y utilizables conforme al espacio son algunas rizo matosas, como la Begonia X erythrophylla y la Begonia manicata o bien los tipos altos de raíz fibrosa, como la Begonia “Lucerna” y sus derivados. Aquí también, como es natural, durante el verano los diferentes grupos de begonias tuberosas y semperflorens tendrán floraciones inmejorables, es más podrán florecer aun fuera de temporada. Un jardín de invierno fresco, además de ser un verdadero invernáculo, es quizás el único lugar donde se puedan mantener en
plena belleza aquellas begonias de floración invernal, conocidas con lo Begonia X cheimantha y Begonia X hiemalis.

Begonia erythrophylla

Begonia manicata

Begonia Lucerna

Begonia X cheimantha

Begonia X hiemalis

En la terraza

En términos generales, las terrazas son demasiado soleadas y ventosas para el cultivo de las begonias. Existen sin embargo terrazas con exposición al sur o sureste que pueden lucir durante largos meses las flores de la Begonia semperflorens o de aquellas de los diversos tipos de Begonia x tuberhybrida. De ésta son particularmente aptos los tipos péndulos, colocados en vasijas de las que los tallos arqueados caen con su profusión de flores, simples o dobles. Como es natural, se podrá elegir una solución monocolor o la combinación de varios colores, en tonalidades o matices que armonicen bien -rosa y rojo, amarillo y salmón- o bien contrastantes blanco y rojo conforme a los gustos. Si se desea, se las puede acompañar con otras plantas cultivadas. Los colores vivases serán particularmente aptos donde exista una predominancia de plantas verdes, mientras que podrían tener un efecto discordante con otros tipos de flores. Si la terraza es poco soleada o tiene partes en sombra, se podrán colocar en el verano también otros tipos de begonias, con gran ventaja para las mismas. Los varios tipos o híbridos de Begonia coccinea o de otras especies conocidas por los anglosajones como “ala de ángel”, asumirán colores más vivaces en la lámina foliar y con frecuencia florecerán espléndidamente.

Begonia coccinea

En el jardín

Las begonias de jardín (Begonia semperflorens) también conocidas como “flor de azúcar” en algunos países. De talla mediana, baja, y hasta enana, pueden ser utilizadas en grupos compactos en los prados, como borde de cantero o en grandes vasijas de terracota apoyadas tanto en tierra como en sostenes de diferentes tipos. El color de sus hojas, verde o bronceado, deberá ser combinado eventualmente con los colores de otras plantas o flores vecinas. Antiguamente eran muy empleadas para crear sofisticadas composiciones tipo mosaico. Hoy este complicado sistema de cultivo está en desuso, lo que aun queda como válido es la combinación con otras plantas que no tienen flores tan vistosas como para que se impongan sobre la gracia de las corolas cerúleas, y que en cambio sirvan de fondo, como por ejemplo los Coleus de hojas variegadas blancas y verdes, que también requieren poco sol. Las begonias tuberosas, inclusive, se encontrarán muy bien en el jardín en lugares sombreados, en macetas y en recipientes enterrados o no, pero dado que necesitan descanso invernal, no es aconsejable el cultivo en plena tierra. No obstante, es necesario tener presente que las mismas requieren buena humedad ambiental y que el aire demasiado seco provoca la caída de los botones florales. Será necesario evaluar el clima en el que se realiza el cultivo y la ubicación que se puede dar a las plantas.

Begonia semperflorens o flor de azúcar

En el invernáculo

Quien tiene un invernáculo, aunque sea pequeño, podrá satisfacer el capricho de cultivar begonias poco comunes, de bellísimo follaje o de un aspecto que recuerda muy poco al resto del género. El invernáculo es el lugar propicio para el cultivo del grupo de begonias denominadas “rex”. A pesar de que muchas pueden crecer también en departamentos, en un invernáculo se podrá obtener una asombrosa sinfonía de colores. Existen, además, especies lo suficientemente pequeñas como para no ocupar mucho espacio y que son extraordinariamente atractivas, pero no se las encuentra fácilmente. Sin embargo, una vez que se las ha encontrado, su facilidad de multiplicación hace que de una pequeña estaca, o hasta de la hoja de una planta, se pueda llegar a tener una verdadera, pequeña colección.

Begonia rex


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Escribir Comentario Comentarios (1)

  • Responder

    MARIA MARTHA JOVEL DE PARRAGA ha escrito el 15.05.2018 a las 04:58

    por favor me pueden informar, sobre como debo desembrar la matas de ANIS

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