Guía de Jardinería

Dale color a tu jardín con las flores de la Fremontia Artículo Publicado el 13.08.2018 por Flavia

Existen solo dos especies de arbusto con flores en el género Fremontodendron, también conocido como Fremontia, originarias de Norteamérica. En su hábitat natural pueden llegar a alcanzar hasta 9 metros de alto y cultivados pueden superar los 3 metros. Estas plantas semi-perennes pueden ser caducas en condiciones frías. El Fremontodendron no es resistente del todo, por lo que deben tomarse precauciones para que puedan sobrevivir al invierno.

Una de las especies más cultivadas es la Fremontia califórnica que como su nombre lo indica es proveniente de California y Arizona. Las hojas de la Fremontia son de color verde pálido y su parte interna es marrón. Sus flores son amarillas y aparecen en verano.

Planta la Fremontia o cámbiala de maceta cuando empiece la primavera, escogiendo una maceta superior cada año hasta llegar a una final de 30 cm. Abona cada año, reemplazando la capa superior por compost nuevo. Usa un compost con tierra negra añadida y asegúrate de usar trozos de tiesto en la base del recipiente.

Si quieres obtener mejores resultados pon el recipiente en un lugar protegido y soleado. Recuerda que el calor es el factor más importante; la Fremontia florecerá aunque la tierra sea pobre y podrá soportar condiciones casi de sequía.

Riega moderadamente y abona la planta superficialmente con un poco de sulfato de potasio cuando finalice el verano para incrementar su resistencia al frío; distribuye una pequeña cantidad sobre la superficie del compost.

Por otra parte, la Fremontia no resiste las bajas temperaturas invernales y precisa una protección contra las heladas. Cubre el recipiente con arpillera y desparrama turba en la superficie del compost para protegerla. Si las temperaturas son muy bajas, es probable que las hojas se caigan, aunque serán reemplazadas con brotes nuevos al llegar la primavera. Durante el invierno, la planta no necesitará agua, salvo en aquellos días de temperaturas suaves para impedir que el compost se seque por completo.

Puedes propagar a partir de semillas en primavera sembrándolas a una profundidad de 2,5 cm en un compost especial para semillas. Mantén el compost húmeda y protegido, dentro de una bolsa de plástico a 18 °C; retira esta protección tan pronto como aparezcan las plántulas, aproximadamente unas seis semanas después de la siembra.

Cuando las plantas sean grandes como para ser manipuladas, ponlas individualmente en macetas con compost habitual y llévalas al exterior asegurándote de que cuenten con una buena protección en invierno; alternativamente, protege las plantas manteniéndolas en el interior para trasladarlas en primavera a macetas de 15 cm y al exterior de la casa.


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