Guía de Jardinería

Un jardín japonés Artículo Publicado el 05.11.2012 por Javi

Al ver las fotografías de este jardín japonés cualquiera pensaría que está admirando un jardín situado en Japón. Nada más lejos de la realidad, exactamente la distancia que separa al país del Imperio del sol naciente de Polonia. Sí, este fantástico, precioso y maravilloso jardín de inspiración japonesa se encuentra cerca de Kudowa-Zdrój, una ciudad histórica de la Baja Silesia polaca.

Este jardín es obra de un solo hombre, Edward Majcher, que durante un viaje de negocios a Alemania en 1990 conoció por primera vez los bonsais. Impactado por estas pequeñas obras de la jardinería japonesa e imbuido de cultura japonesa volvió a su tierra natal con la idea de construir un jardín japonés. Poco tiempo atrás había heredado una pequeña granja en Jarkowie, cerca de Kurowa-Zdrój, ya tenía el proyecto y el lugar donde llevarlo a cabo.

Desde hace veinte años, Edward, se levanta al alba y se pone a trabajar en su jardín. Vigila diariamente hasta la más mínima hierba de su jardín. Azaleas, magnolias y cipreses hinoky son sus compañeros y sus colaboradores en la tarea de iluminar este sorprendente jardín. Enclavado en las estribaciones de los Montes Stolowe y cercano al Parque Nacional del mismo nombre. Este jardín se ha convertido en todo un símbolo para esta histórica región, famosa desde la Edad Media por la bondad de sus aguas. En Kurowa-Zdrój, ciudad balneario desde el siglo XVII, todavía perdura esa tradición y muchos turistas continúan realizando visitas para probar las cualidades terapéuticas de sus aguas.

La labor realizada por este magnífico y esforzado jardinero polaco es digna de todos los elogios. Esfuerzo, tesón y una dedicación incansable para domar este pedazo de oriente en el corazón de la Europa Central.

Ha cuidado todos los detalles, ha domado a los árboles, ha dirigido el agua. En definitiva ha creado un pequeño microcosmos a la imagen del que tenía grabado en su mente. Una idea llevada a la realidad es un logro para toda la humanidad.

Son éstas unas imágenes para disfrutar con los ojos y con la mente, reflexionar, meditar y dejarnos arrastrar por la armonía de las formas. Y pensar en los tiempos que vivimos, tal vez lo que cada uno de nosotros debería hacer es llevar a cabo un proyecto, el suyo propio y olvidarse de cantos de sirena y demás ruidos que perturban nuestra alma.

Vía: weranda


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Escribir Comentario Comentarios (1)

  • alicia stebe ha escrito el 27.11.2012 a las 22:32

    que profundidad es la correcta en maceta para la mathiola incana que llega a 80 centimetros de altura ya que es momento de transplantarlas .gracias

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