Guía de Jardinería

La vid: una especie milenaria Artículo Publicado el 11.09.2014 por Carolina

La vid es una especie de planta compuesta por más de sesenta variedades de plantas diferentes de las que se obtienen cepas con diferentes tipos de uvas. Se trata de un arbusto propio de climas templados, que puede encontrarse con facilidad en el hemisferio norte del planeta, aunque no exclusivamente. Se tiene constancia de su cultivo desde la Antigüedad, cuando se plantaban en torno a árboles, que les guiaban como tutores. Esta plantación se realizaba de manera aleatoria, sin orden alguno, en terrenos baldíos. Hasta que no comenzaron a introducirse sistemas mecánicos en la recogida de la uva no se ordenaron los campos de vides.

Vid 1

La planta se compone de las siguientes partes: raíces, tronco, sarmientos (ramas), hojas, flores y fruto. Todas ellas con una importante función en la vida de la especie.
De manera salvaje o sin injertar o tratar de manera externa, la vid adquiere la forma de liana trepadora. Sus ramas pueden alcanzar hasta treinta metros de longitud si no se someten a una poda

La vid: una especie milenaria

La vid se reproduce por medio de esquejes (en este caso denominados también estacas) que se obtienen de otras plantas maduras. Para lograr la supervivencia de una estaca conviene dejar a la rama tierna un poco de sarmiento viejo. Esto favorece el desarrollo de las raíces. Es necesario que las yemas queden enterradas y que otras emerjan del suelo, cubriéndola, a ser posible, con tierra, cuando lleguen las heladas. A veces las vides también se plantan por vástagos con raíces y a tresbolillo, dejando un par de metros de separación entre planta y planta.

Vid 2

Para su cultivo, la vid necesita un terreno permeable, que no sea demasiado húmedo y rico en hidróxido de potasio. Cualquier alteración de estas condiciones altera la calidad del fruto se altera. Así, por ejemplo, si el cultivo de la vid se realiza en terrenos fértiles y frescos, la cantidad de fruta aumenta, pero su calidad decae.

Soporta bien las temperaturas extremas, aunque el exceso de calor si no va acompañado de hidratación puede provocar daños en las hojas y en los frutos. Con respecto al frío, es capaz de sobrevivir con temperaturas bajas de veinte grados bajo cero sin tener que necesidad de cubrirlas. El granizo, sin embargo, es su mayor enemigos, pues daña el fruto, taladra las hojas, daña los sarmientos y el tronco, lo que permite la entrada de plagas que acaban con la planta.

Vid 3

El desarrollo de la vid se produce entre primavera y el otoño, permaneciendo en letargo durante el invierno. Para favorecer la fuerza de la planta durante el invierno se realiza la poda en seco. En ella se poda nuestra planta dejando solo los troncos principales y los sarmientos. De esta manera controlaremos el tamaño de la planta y favoreceremos la aparición de más frutos y de mayor calidad.

De especial importancia son las primeras podas, pues determinan la forma y el tipo de crecimiento que tendrá, en años sucesivos, la planta. Existe otro tipo de poda que se denomina poda en verde y se realiza en primavera, una vez que la planta ha florecido. Con ella se eliminan aquellos brotes que hayan crecido demasiado o los que se considere que sobran del total. De esta manera se controla la producción de uva y la calidad de las mismas.

Fotos 1, 2, 3: urbinavinos.blogspot.com ; gastronomictourspain.com ; microrespuestas.com


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