Guía de Jardinería

Guía de cultivo de las azaleas Artículo Publicado el 16.06.2017 por Javi

Cada año a finales de primavera, principios de verano, las azaleas y los rododendros estallan de color. Gracias a sus coloridas flores blancas, rojas, rosas, moradas y naranjas transforman por completo el aspecto del jardín. Bueno eso ha sido así hasta ahora pues en la actualidad existen ejemplares híbridos que nos pueden regalar con dos o hasta tres floraciones al año.

Habrás notado que muchas veces se habla indistintamente de azaleas y rododendros y en realidad se parecen muchísimo pero no son lo mismo. Las azaleas son arbustos de flor pertenecientes al género Rhododendron pero no todos los rododendros son azaleas. El rododendro puede ser un arbusto o un árbol, por tanto su tamaño será mayor, y sus flores y follaje también son más grandes. Las flores del rododendro tienen 10 estambres y las de la azalea tienen 5. La flor de la azalea tiene forma de embudo y la del rododendro de campana.

Antes que nada elegiremos una variedad de azalea que sea la más adecuada para las condiciones climáticas de nuestra zona. Hay una gran variedad y podemos encontrar azaleas que soporten temperaturas muy bajas, de hasta -30ºC, y otras que son menos tolerantes al frío.

Si nunca hemos testado el pH del suelo de nuestro jardín este será el momento ya que las azaleas necesitan un suelo ácido para crecer bien. El pH debe estar entre 5,5 y 6, caso de no ser así habrá que corregir la acidez añadiendo materia orgánica como el mantillo o la turba.

Escogeremos una orientación que nos proporcione sol directo o sombra parcial durante la mayor parte del día. Cavaremos un hoyo tres veces más ancho que el cepellón del ejemplar a plantar y de la misma profundidad que éste. Nos aseguraremos que el arbusto quede bien vertical usando si es preciso un nivel. Rellenaremos el hueco y regaremos abundantemente.

Si cultivamos nuestra azalea en maceta nos aseguraremos de que esta tenga orificios de drenaje. La azalea lleva muy mal lo de los encharcamientos y excesos de humedad. Seguiremos regando regularmente hasta que la azalea se consolide. A partir de aquí reduciremos los riegos y lo mejor es regar por la mañana temprano procurando no mojar las hojas.

Después de cada ciclo de floración hay que fertilizar la tierra con abono orgánico para aumentar la acidez del suelo. También le irá bien un fertilizante tipo 10-5-5 o 10-6-8 para tener unos ejemplares de azaleas grandes y hermosos. La poda se realiza al comienzo de la primavera, antes de que comience la temporada de crecimiento. Cortaremos a 45º y en dirección hacia arriba para promover el nuevo crecimiento.


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