Guía de Jardinería

Cómo cuidar la Afelandra Artículo Publicado el 11.07.2018 por Flavia

La Afelandra es una planta de interior cuyas flores y hojas son muy atractivas. Este género cuenta con varias especies y variedades siendo una de las más populares la Afelandra squarrosa. Esta cuenta con hojas grandes de color verde, venas blancas y brácteas de color amarillo que aparecen en verano. Estos arbustos son de origen americano y rara vez superan los 80 centímetros de altura.

Cuidados de la Afelandra

Si los tallos de la Afelandra fueran muy largos, tendrás que podar unos cuantos brotes de la planta a mitad del invierno para estimular su crecimiento. Riégala de forma regular para que el compost se mantenga húmedo y usa con frecuencia un rociador cuando la temperatura supere los 24 °C. Si deseas obtener una humedad extra, pon la planta sobre un recipiente con guijarros húmedos.

La Afelandra precisa una temperatura de 18-21 °C en verano como así también una orientación soleada, pero protegida de las corrientes de aire y de los rayos directos del sol. Abona la planta regularmente con un fertilizante líquido cada dos semanas durante el verano.

Cuando aparezcan las nuevas flores y hojas, agrega una gota de fertilizante cada vez que vayas a regar la planta. En otoño reduce el riego y utiliza agua templada. Sigue suministrándole la mayor cantidad de luz natural y provéele una temperatura de 18 °C. Si no lo haces, lo más probable es que la planta deje de producir flores, se debilite y muera. Por tanto, en invierno solo plántala si puedes proporcionarle una temperatura de 24 °C. Protégela de las corrientes de aire.

Propagación

Utiliza un cuchillo para efectuar cortes de 10cm en las puntas de los tallos nuevos brotados en primavera e introduce los extremos en hormonas de enraizamiento en polvo. Cultívalos en una mezcla de arena y turba gruesa a 21 °C. Implanta los cortes en el antepecho de una ventana soleada y en una maceta cubierta con una bolsa transparente.

Si las hojas de tu Afelandra se caen, es porque no le has proporcionado el agua suficiente, o bien porque la temperatura es muy baja o la planta no ha recibido suficiente luz. Por otro lado, el pulgón verde puede atacar las hojas y las yemas de las flores; rocía la planta con un insecticida.


Artículos Relacionados

Escribir Comentario Comentarios (1)

  • Responder

    Anónimo ha escrito el 11.07.2018 a las 15:53

    muchas gracias!!!!

© 2016 www.guiadejardineria.com

Share