Guía de Jardinería

Los 10 mejores consejos para cultivar tomates Artículo Publicado el 06.09.2017 por Javi

Los horticultores apasionados del cultivo de tomates siempre andan a la busca de la panacea que les permita disfrutar de unos sabrosos tomates. El tomate es una planta muy delicada y no hay ninguna receta milagro para tener éxito en su cultivo. Lo único que existe es el trabajo constante y sobre todo muchísima paciencia. Siguiendo unas pocas reglas básicas debemos lograr buenas cosechas de tomates pero también hay que tener en cuenta que el fracaso siempre es posible debido a la propia naturaleza de esta planta.

Comencemos entonces con los 10 consejos prometidos y confiemos también en la buena suerte que no nos hará ningún mal. Y sobre todo no desesperar, constancia y trabajo regular son las virtudes clave de todo buen horticultor.

1.- Si eres de los que preparan su propio plantel de tomateras debes tener en cuenta que cuanto antes plantes cada mata en una maceta individual mucho mejor. A la que aparezcan las primeras hojas definitivas así lo haremos.

2.- El tomate necesita mucha luz. Si has iniciado tu cultivo pronto, en interior, debes asegurarles un mínimo de luz. Cuando estás cultivando en invernadero no pasa nada pero en interior debes darles unas 14-18 horas de luz artificial. Ésta debe estar a tan solo unos pocos centímetros de las plantas para que no se alarguen excesivamente. Cuando estén listas para plantar fuera elegiremos un lugar bien soleado.

3.- En el cultivo en interior debemos asegurarles también a las tomateras una buena circulación de aire. Encender un ventilador cerca de ellas durante 5-10 minutos dos veces al día crea una brisa que parece ser les agrada mucho. Otra opción es mover y agitar un poco cada maceta a mano durante unos minutos, con cuidado claro está.

4.- Los tomates prefieren las temperaturas cálidas. Si vives en un lugar de inviernos fríos será conveniente que cubras la parcela donde vayas a plantar tus tomateras al menos dos semanas antes. Esos pocos grados que elevaremos la temperatura del suelo les irán muy bien a las tomateras. Puedes incluso plantarlas perforando el plástico y dejando que este cubra el suelo hasta la llegada de las temperaturas cálidas del verano.

5.- Podemos plantar un poco más profundo de lo que estaba la planta en la maceta. Incluso hasta las primeras hojas de la parte superior. Se consigue así que la planta desarrolle raíces en esa parte del tronco enterrada.

6.- Si no hemos dejado el plástico como decíamos antes en el punto 4 será conveniente acolchar el suelo hasta que suban las temperaturas. El acolchado ayudará a preservar la humedad del suelo.

7.- En cuanto las plantas alcanzan unos 90 cm de altura es conveniente retirar las hojas de la parte inferior. Los primeros 30 cm de tallo, contando desde el suelo, deben quedar libres de hojas. El motivo es tratar de prevenir las enfermedades fúngicas. Que suelen aquejar primero a las hojas de abajo ya que están menos expuestas a la circulación de aire y están además más cercanas al suelo y expuestas a los patógenos del mismo. Una pulverización semanal con té de compost también funciona bien para prevenir estos problemas.

8.- Pinzar y quitar los chupones que aparecen en las axilas de las ramas es una práctica necesaria. Le estaremos ahorrando un gasto energético a la planta que puede dedicar así a la fructificación. También podemos quitar algunas ramas para dejar el centro de la planta más abierto y mejorar así la circulación de aire. Pero con mesura, sin pasarnos, la planta necesita de las hojas para llevar a cabo la fotosíntesis.

9.- El riego de los tomates debe ser abundante y sobre todo regular. Un riego irregular y exagerado puede provocar el agrietamiento de los tomates y su posterior putrefacción. Un buen riego semanal es suficiente en primavera, cuando el calor aumenta cara al verano hay que aumentar la frecuencia de riego. Es normal, cuando hace calor, que la planta se vea un poco laxa pero si vemos que no se recupera a la caída del sol es que necesita agua. Cuando los tomates comienzan a madurar podemos bajar un poco la frecuencia de riego.

10.- Hay un importante división en la clasificación de los tomates. Así hablamos de tomates determinados e indeterminados. La diferencia radica en que los primeros alcanzan una altura determinada y ya no crecen más. Además florecen bastante temprano y sus frutos maduran todos a la vez. Los tomates indeterminados producen, por regla general, frutos grandes y jugosos. La planta tarda en florecer pues se desarrolla mucho antes de hacerlo. Pinzar los tallos principales puede ayudar a que florezca antes la planta. Es éste también un buen truco para adelantar la maduración de los frutos al final de la temporada.


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