Guía de Jardinería

Cómo cultivar peral común en jardines y huertos Artículo Publicado el 26.09.2014 por Carolina

Los perales comunes, científicamente conocidos con el nombre de Pyrus communis, son árboles frutales de la familia de las rosáceas. Su origen se localiza en Europa oriental y Asia menor. En estas zonas se viene cultivando desde el año tres mil antes de Cristo y se han encontrado restos arqueológicos que así lo certifican.

Peral 1

Este tipo de peral se conoce también con el nombre de peral europeo. Se trata de un árbol de tamaño medio que puede alcanzar los veinte metros de altura aunque lo habitual es que se quede en torno a los cinco o seis metros. Si las condiciones no le son adversas, el peral común puede llegar a vivir cuatrocientos años.

El peral tiene un tronco grueso, agrietado y de color gris. Las ramas, por su parte, son de corteza lisa y sufren cambios de color, siendo  de color verde cuando son jóvenes y tornándose grisáceas a medida que pasa el tiempo. Su raíz es gruesa y se desarrolla en torno a un eje central muy desarrollado. Esto permite que el árbol se ancle bien a la tierra.

Peral 2

Florece una vez al año, produciendo unas pequeñas flores de color blanco o blanco rosáceo que dan lugar luego al fruto. Sus frutos se denominan peras y son muy apreciadas para el consumo doméstico. Tienen forma de pomo, son de tamaño medio y de gusto dulce. Esto hace que se emplee en la realización de postres, mermeladas, conservas, gelatinas e incluso licores.

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Antes de plantar un peral común en nuestro jardín debemos tener en cuenta los siguientes datos:

  • Prefiere los climas templados y las temperaturas suaves, aunque es capaz de sobrevivir a la dureza del invierno. Eso sí, debemos prestarle especial atención en primavera ya que puede sucumbir a las heladas.
  • Debemos escoger un sitio en el que nuestro árbol se encuentre a pleno sol.
  • El suelo debe ser arenoso, permeable y estar sano. No le gustan los excesos de humedad niel agua estancada.
  • Hay que abonarlo aportando hierro ya que tiene tendencia a sufrir escasez de este nutriente.
  • Se reproduce por semillas e injerto, siendo casi imposible hacerlo por esquejes. Los injertos se suelen hacer sobre yemas dormidas de membrillero en otoño.

Fotos: intersemillas.es ; commons.wikimedia.org


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